Julio sin plástico

Julio sin plástico

Julio sin plástico es una oportunidad para cambiar de hábitos. Todas y todos queremos ser más sostenibles pero muchas veces nos encontramos con dificultades que nos obligan a consumir plástico y mira, no pasa nada. No te agobies. No lo hagas perfecto. Ya estás haciendo algo y no te tienes que sentir culpable. 

 

 Justo el otro día viendo un reel de la adorable Magui de Usar y Reusar me hizo reflexionar sobre un hecho al que estoy seguro le pasa al 90% de las personas que empiezan con el cambio: querer cambiarlo todo de repente. 

 

NO, ESTO NO FUNCIONA ASÍ. 

 

Lo más sostenible no es comprar todo nuevo y sostenible. Empieza por acabar lo que ya tienes, llevarlo hasta que se rompa. En el movimiento zero Waste se prioriza dar una segunda vida a cosas que ya tienes. 

 

TÓMATELO CON CALMA

 

 Para no fracasar en el intento: paciencia. Empieza por lo más fácil. Hoy en día hay muchos productos que apenas vas a notar el cambio pero otros que llevan un proceso de adaptación como puede ser la mayoría de la cosmética zero Waste. 

 

 El primer champú sólido que te compres no te va a durar lo que prometen, y no es porque las empresas te engañen, es porque tienes el hábito de usar más producto del que tu pelo necesita. 

 

 El primer desodorante natural no te va a funcionar. Igual como no te funcionan todos los del súper. Seguramente antes de usar el que tienes has probado mil más que no te han gustado. Es lo normal, no es que no sea efectivo. 

 

 El jabón natural es mucho más fácil, pero si no eliges bien el que le corresponde a tu piel, te la notarás tirante y seca. Exactamente igual que si eliges mal el jabón corporal convencional. 

 

 Honestamente, después de varios años en el sector todo ha evolucionado mucho; hemos pasado de jabones para el pelo con un PH que no corresponde a un champú sólido natural que funciona exactamente igual y con el PH correcto para cada tipo de cuero cabelludo. 

 

LO NATURAL ESTÁ AVANZANDO TANTO COMO LA CIENCIA 

 

Y no es para menos. Tenemos la urgencia (que no climática pero si por nuestra Salud) de reducir esos ingredientes de dudosa reputación que no solo afectan a nuestra Salud, también afectan a los ecosistemas que están siendo destruidos. 

 

Por eso, si estás en el inicio de este cambio tan maravilloso, date tiempo. Pregunta. No te agobies. Pero hazlo…al final formará parte de tu vida y no querrás otra cosa. 

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